Listo en 36 Meses
Hace cinco años el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela firmó un acuerdo económico con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para construir siete Centros de Acción Social por la Música en Caracas, Maracaibo, Guanare, Mérida, Puerto La Cruz, Barquisimeto y otro entre los estados Bolívar y Amazonas.
El primero de ellos se está terminando en Caracas y será la sede de la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar. El segundo a construir será en la capital larense, donde el principal obstáculo había sido la titularidad del terreno donde se va a levantar el edificio de cinco pisos, el cual ya se negoció con la Alcaldía de Iribarren.
Para cada una de las siete sedes se debe firmar un convenio independiente, por una comisión tripartita conformada por representantes del BID, quienes financian; el Sistema de Orquestas, los responsables del proyecto; y el Ministerio de Finanzas, en nombre del gobierno venezolano porque es sólo a través del Estado que el Banco puede dirigir recursos para proyectos desarrollo social.
«Son créditos muertos, es decir que el Estado venezolano no tiene qué pagarle al BID porque se trata de planes de desarrollo social. El Banco pone en fideicomiso ese recurso, la ventaja con este procedimiento es que una vez que se firme el convenio con el gobierno venezolano, el dinero ya estará garantizado», explica el maestro Tarcisio Barreto.
Según el director, los plazos de construcción acordados con el Banco son muy estrictos, por eso toma tiempo establecer la fecha del inicio de las obras. Antes se debe confirmar el costo real del proyecto que según el diseño realizado por los arquitectos larenses Nelson Morellos y Rafael Moreno, asciende a 22 millones de dólares.
Los ingenieros y demás especialistas calculan que el tiempo de construcción es de 36 meses, lapso en el cual se levantará la estructura y se equipará la sede, quizás la parte más delicada porque se trata de la calibración acústica, equipos audiovisuales, sillas, instrumentos y atriles.
El municipio Cedió el terreno.
La participación fundamental del Municipio en el proyecto de la nueva sede fue ceder mediante la figura de una venta pura, simple y perfecta un terreno ubicado en la avenida Libertador con Argimiro Bracamonte de Barquisimeto, explica Arvis Canelón, síndico procurador del municipio Iribarren.
En esta negociación, realizada en septiembre de 2006, se cumplieron los pasos establecidos en el artículo 136 de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, el cual señala que debe haber una opinión favorable por parte de la Sindicatura Municipal, del Consejo Local de Planificación Pública y de la Contraloría Municipal. El expediente fue aprobado con las dos terceras partes de los votos edificios el 31 de mayo de 2006, mediante el Acuerdo 213-2006.
La construcción de esta sede está encuadrada en el Programa para el Desarrollo Estratégico de Barquisimeto (Prodebar), y como elemento determinante, era una necesidad contar con una edificación acorde a los conservatorios más desarrollados de Europa, enfatiza Canelón.
Fuente: El Impulso
Nota enviada por: Argenis Alvarez


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