Pablo Albo, cuentista español: “Ojalá muriera Pinocho”

Entrevistar a Pablo Albo, cuentista español e inventor de historias -como el mismo se define- no fue tarea fácil.

A primera vista destaca una personalidad reservada. Sin embargo, apenas trascurre la conversación, se puede apreciar el bagaje cultural que trae desde Alicante y que desarrolla magistralmente en escena.

Actualmente nos acompaña en la XIX Edición del Festival Internacional de la Oralidad. Pase adelante, tome asiento y disfrute de sus respuestas.

¿Qué se siente venir a contar historias en la capital musical de Venezuela?

– Maravilloso. Barquisimeto lo tengo muy oído a partir de los cuenteros que fueron a España. Se me mezcla un poco el territorio geográfico y el de fantasía. No sabía si Barquisimeto realmente existía o era una geografía inventada. Cuando me dijeron que venían fue como entrar a Macondo, un territorio completamente literario

¿Eramos como Don Quijote para ti?

– ¡Claro! Contar una historia como la de este festival es muy de Quijotes.

¿Sin despertar a la realidad?

– Hombre, hay que despertar de la irrealidad.

¿Cuánta de esa irrealidad traes a Barquisimeto?

– Os traigo historias a ver si os gusta. Todas autobiográficas, como una experiencia erótica en un tren o un drama terrible de un grato que se sube en un árbol y no puede bajar. Cosas que no me han pasado, pero sí tienen algo de autobiográficas.

¿Son tragicomedias o las defines simplemente como un espacio para divertirse?

– Mi vicio es el humor. No puedo evitarlo, pero yo intento no desviarme de él. En el camino salen otras sensaciones, otras vivencias. No me siento cómico pero sí narrador, entonces, una historia os termina siendo un viaje por las emociones.

¿Y cómo nutres tus historias? ¿Sólo vivencias  o las complementas con literatura?

– Yo leo literatura infantil nada más aunque cuente para adultos. El Principito, Peter Pan, el mismo Quijote. Todo menos Pinocho. Es demasiado moralista. Tienes cosas buenas pero le interesa tanto educar que llega a aburrir. Pincho me repugna. Ya tienes un título: “Me repugna Pinocho”. O quizás, “Ojalá muera Pinocho”.

 ¿Tan grave así fue la educación que Geppetto le dio a su hijo?

-Es que no me gustan las historias donde el narrador quiere dar las respuestas o quiere convencer a la gente de algo. Uno debe contar su historia y que cada quien piense lo que quiera. A veces los narradores pensamos que sabemos algo  y a fin de cuentas, el público es el que realmente sabe.

Si tuvieses la oportunidad de darle un consejo a los jóvenes que incursionan en el arte de contar cuentos, ¿les dirías que se aventuren a soñar o que mantengan los pies en tierra con la moralidad de Pinocho? 

– Que lo dejen, que no incursionen. Hay otras cosas muy interesantes para hacer en la vida que contar historias. Y si están empezandoestán a tiempo de dejarlo y de salir corriendo. Pero si no eligen ese camino, pues simplemente que disfruten. Esa es la base, el principio y el final: disfrutar, ser ellos mismos y transmitir su gusto por la palabra.

Y Pablo lo transmitió muy bien en el acto inaugural de la fiesta de la palabra, aunque lamentó profundamente enterarse de que nadie ha matado -aún- a la marioneta más famosa del mundo.

 

Imágenes cortesía de pabloalbo.com

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Como un personaje de Sofia Coppola. Publicista. RR.PP. Docente universitario. Editora de @Barquisimeto.com Directora de @Barquisimovil y @SocialTrendingV Email de contacto: belkis@barquisimeto.com Twitter: @belkisaraque Web: www.belkisaraque.com
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